Proyectos Terrestres, compañía especializada en el desarrollo y administración de infraestructura para operadores móviles, se prepara para participar activamente en el despliegue de la red 5G en El Salvador, en un proceso que la empresa consideró como una de las mayores oportunidades de expansión para el sector de telecomunicaciones en los últimos años.
La compañía, que este año cumplió 25 años de operaciones en el país, estimó que la implementación del 5G requerirá entre 1,500 y 2,000 nuevos sitios de telecomunicaciones para garantizar una cobertura eficiente en las principales ciudades del territorio nacional.
Carlos Guzmán, director regional de operaciones de Proyectos Terrestres y gerente de país para El Salvador, explicó que el salto tecnológico exigirá una expansión significativa de la infraestructura existente, particularmente en áreas urbanas donde la demanda de conectividad y transmisión de datos seguirá creciendo.
«Estamos hablando de una transformación importante para la industria. El potencial de mercado para el desarrollo del 5G ronda las 1,500 nuevas estructuras y nuestra expectativa es participar en aproximadamente un 30 % de ese crecimiento. Eso representa entre 400 y 500 nuevas celdas que podrían desarrollarse durante los próximos cinco años», señaló Guzmán.
Actualmente, Proyectos Terrestres administra 233 radiobases en El Salvador a través de Tierras Nacionales, filial que opera la infraestructura local de Continental Towers. A nivel regional, la empresa cuenta con un portafolio cercano a las 1,300 torres distribuidas en Centroamérica.

Una red más densa y eficiente
A diferencia de generaciones anteriores de telecomunicaciones, el 5G requiere una red más cercana al usuario para alcanzar mayores velocidades de transmisión de datos y menores tiempos de respuesta. Esto implica aumentar la cantidad de sitios de telecomunicaciones y adaptar los modelos tradicionales de infraestructura.
Según explicó Guzmán, las nuevas estructuras serán más compactas y tendrán un menor impacto visual en los entornos urbanos.
«El 5G necesita más puntos de conexión y más cercanos entre sí. Vamos a pasar de estructuras de gran altura, que pueden superar los 40 metros, a soluciones de entre 18 y 21 metros que permiten integrar mejor los equipos al paisaje urbano», detalló.
La empresa también previó que esta evolución contribuirá a modernizar la infraestructura existente mediante modelos multioperador, donde varios proveedores de servicios móviles compartan una misma estructura, optimizando recursos y reduciendo la necesidad de multiplicar torres en una misma zona.
Inversión y preparación para el futuro
De acuerdo con las estimaciones de la compañía, el desarrollo de infraestructura asociada al 5G podría representar inversiones de entre $80 millones y $100 millones en los próximos años.
Más allá de la construcción de nuevas torres, Guzmán consideró que uno de los principales desafíos será establecer alianzas con gobiernos municipales y consolidar mecanismos que permitan utilizar espacios públicos para la instalación de infraestructura estratégica.
«La preparación para el 5G no pasa únicamente por la construcción de torres. También requiere coordinación institucional, planificación urbana y la creación de condiciones que faciliten el despliegue de infraestructura moderna», afirmó.
Mientras el proceso de licitación del espectro para 5G continúa pendiente en el país, Proyectos Terrestres sostuvo que la industria debe comenzar a prepararse desde ahora para responder a las necesidades de conectividad que demandarán la digitalización de la economía, los servicios inteligentes, la videovigilancia, la movilidad conectada y el crecimiento del ecosistema tecnológico salvadoreño.
